A comienzos del siglo XX se apreciaban los primeros arbolitos en la calle Alberdi junto al Hospital Padilla, que ya era el centro sanitario de referencia en la provincia.

En la década de 1870 sólo había un “hospital de hombres” u “Hospital de caridad”, en el que se había habilitado en forma provisoria un salón aparte con 15 camas para asistir a enfermas mujeres, hasta que se erigió en 1874 el Hospital de Mujeres, proyectado por la Sociedad de Beneficencia. Pero en los 80 los dos hospitales no reunían las condiciones indispensables de higiene ni satisfacían las necesidades sanitarias de la población, cuenta la investigadora María Estela Fernández en “Las Políticas de Salud. El caso de los hospitales en Tucumán a fines del siglo XIX”.

La construcción del “hospital mixto” fue impulsada por el intendente Ángel Cruz Padilla y concretada con un proyecto moderno, con un esquema de pabellones para las internaciones de los enfermos, galerías en los extremos, y un cuerpo equidistante y separado para los baños y la sala de operaciones. Sus posibilidades hacen pensar en que las prestaciones de salud todavía eran precarias, aunque este diseño ya suponía un desarrollo con respecto a los hospitales anteriores. La construcción fue encomendada al arquitecto Federico Stavelius y los ingenieros Carlos Lowenhard y Adolfo Methfessel y fue inaugurada el 1 de enero de 1883 con el nombre de Hospital Mixto Nuestra Señora de las Mercedes.

En 1913 se le cambió el nombre en homenaje a Padilla.